viernes, 20 de diciembre de 2013

Esa mayoría que calla que consiente los atropellos constantes a los mas necesitados escudándose en la no violencia también son responsables de las consecuencias presentes y futuras de las políticas aplicadas en este país. Vivimos demasiado rápido pensando exclusivamente en nosotros, ya no nos importa se nuestro vecino tiene para pagar la luz, agua, o se sencillamente tiene para comer. Nosotros construimos esta sociedad y se somos el 99% algo de culpa tendremos. No podemos esperar que ese 1% cambie un sistema que tantas ganancias le esta generando, ganancias obscenas y criminales teniendo en cuenta con lo poco que vive la gran mayoría. Ya no ay moral ni vergüenza en este país, nadie deja el cargo. Muchos meses después o algún año quizás que se conociera la corrupción dentro del PP el juez ordena entrar en Genova a por toda la documentación que pueda haber de la contabilidad B incluidos los mails de sus tesoreros. Demite el gobierno? Demite el juez? Demite el fiscal? No, nadie demite. Lo que si hacen es gastarse 500.000 euros para seguir reprimiendo al pueblo con mas contundencia. Y nosotros, que hacemos nosotros? Pues tomar decisiones tan importantes como que regalar estas navidades. Lo que esta claro es que después de las fiestas los protectores de la paz social (antidisturbios) tendrán su regalo de reyes en las calles listo para bañarnos. Se puede ser que sea en agosto, se agradece.
Hijo de la ignorancia y del desprecio en una lucha constante por hacerse mejor persona.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Uno de los grandes retos de nuestro tiempo: Como luchar para alcanzar la justicia social sin recurrir a la violencia.
La desobediencia civil no solo debe ser tolerada, se estamos en una democracia de verdad, es una necesidad.
La no violencia no significa aceptar, sino resistir, no esperar, sino actuar. No es pasiva, implica huelgas, boicots, no cooperación, manifestaciones masivas y sabotajes.
Las leyes las hacen gente muy limitada, muy cuestionable y con intereses muy especiales. Ellos hacen la ley, nos la explican y actúan como se fuera la palabra de dios. Solo ay un problema soy ateo y como tal ni puto caso. lol
No hablemos mas de capitalismo, socialismo tan solo de como utilizar la increíble riqueza de la tierra para el bien estar de las personas, darle a la gente lo que necesitan, comida, agua, aire limpio, casas dignas para vivir, arboles, un poco de césped, algunas  horas de trabajo y mas de ocio. No preguntéis quien se lo merece. Todo el ser humano se lo merece y hasta que no lo consigamos no pararemos. RiseUp

No puedes ser neutral en un tren en movimiento (subtitulado al español)


sábado, 23 de noviembre de 2013

Los que no se han enterado siguen sin enterarse o sin querer ver la realidad y los que captamos el mensaje en un principio empezamos a estar cansados de tanta inoperancia.
Curiosa habilidad tenían nuestros mayores, con muy poco hacían muchísimo y siempre encontraban manera de compartir con los que menos tenían.
No estamos estamos delante de un grupo de incompetentes estamos en las manos de gente altamente especializada que a lo contrario de lo que algunos nos quieren hacer creer no se esta equivocando en su trabajo, lo tienen muy bien definido y con un objetivo muy concreto: Doblarnos tanto que terminemos por arrodillarnos y una vez de rodillas aplastarnos como los parásitos que somos pues solo un pueblo de parásitos puede permitir semejante destrozo de lo común.
La manipulación mediática, la ocultación y la provocación sistemática encuentra los trabajadores y su lucha esta a la orden del día.

Imagine Dragons - Radioactive (Live At The Joint)


domingo, 27 de octubre de 2013

Para los que viven en la mas profunda ignorancia aquí van unos datos. Esta es la situación de mas de 1.000.000 de Minusválidos o discapacitados en Portugal: 7 euros por día y pierden el derecho a esta pensión miserable con cualquier otro rendimiento superior a 178 euros. Se casaren con alguien con ingresos de mas de 250 euros mensuales el estado Portugués cree que una pareja puede vivir con 125 euros cada uno. Se cualquier persona con discapacidad necesitar apoyo para su vida diaria ten derecho a 88 euros para pagar esa asistencia, este apoyo solo es concedido a quien necesite de como mínimo 30 horas semanales de asistencia, su cuidador cobrara la fantástica cantidad de 49 céntimos la hora de trabajo. Esta es la realidad de uno de los colectivos mas necesitados se no el mas necesitado de mi país, vivir no es solo respirar. RiseUp.....

domingo, 20 de octubre de 2013

viernes, 11 de octubre de 2013

Nada hemos avanzado y nada hemos cambiado,  nos seguimos haciendo daño en forma de suicidios o huelgas de hambre. No seria preferible dañar a los que nos llevan a esta situación? No puedo apoyar que un compañero se auto lesione  y mas sabiendo que hoy a nadie le choca  un hambriento mas. Tenemos a millones que viven en una obligada y perpetua huelga de hambre y desde los poderes establecidos nada hacen por cambiar algo por pequeño que sea en este  sistema caníbal.

Lampedusa 2

La tragedia se vuelve a repetir en Lampedusa. El desplazamiento del sur al norte es inevitable; no valdrán alambradas, océanos, muros ni deportaciones: vendrán por millones. Europa será conquistada por los hambrientos. Vienen buscando lo que les robamos. No hay retorno para ellos porque proceden de una hambruna de siglos y vienen rastreando el olor de la pitanza. El reparto está cada vez más cerca. Las trompetas han empezado a sonar. El odio está servido y necesitaremos políticos que sepan estar a la altura de las circunstancias.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Partidos de derecha, centro, izquierda, independientes, anarquistas, verdes, piratas, x, ecologistas ???????  Voy por libre, sobre la marcha, lo que me digan los sentimientos. Algunos están mas afines a mis ideas a lo que quiero para la sociedad en que vivo? Por supuesto, pero el problema reside en las personas, no en las ideas. El poder destruye al ser, no estamos preparados para lidiar con el individualmente solamente en colectivo podremos seguir evolucionando. Olvidémonos de las banderas las siglas las ideologías busquemos soluciones para los problemas diarios que nos surgen como sociedad y unidos saldremos adelante. RiseUp.
Ayer visitando world press photo vimos imágenes durísimas, imágenes que se premian a cuesta del dolor y miserias ajenas. En el fondo lo que vende es el sufrimiento las guerras y los dramas humanos. De acuerdo con la divulgación pero encuentra a premiarlo.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Se normalizan los problemas de la sociedad en que vivimos y se hace de manera consciente, ya nada nos choca todo se a vuelto banal.
Solo necesito que me digas
Que lo que siento no es locura
Que tú lo sientes cuando me miras.

Javier Limón - Agua Misteriosa


viernes, 13 de septiembre de 2013

En la vida como en todo el buen huerto hay que saber muy bien lo que se siembra y una vez sembrado cuidarlo con mucho cariño.

El mayor enemigo de los que mandan es el hambre, es el hambre la que saca los instintos animales y de sobrevivencia  de todo el hombre y mujer.

jueves, 28 de marzo de 2013

Todo el tiempo pasado antes de que mis ojos te vieran ha sido tiempo perdido.
Contigo olvido la miseria el dolor, contigo olvido la muerte.
Es como estar en unas vacaciones permanentes, lejos de mi casa, lejos del pueblo y de las gentes que me vieron nacer pero lo mejor de todo es que en estas vacaciones encontré el amor, amor de lo cual surgieron dos preciosas criaturas y que dan sentido a tan largo periodo lejos del mar a que tanto adoro y de los amigos a quien tanto hecho de menos.

lunes, 18 de marzo de 2013

Lo primero que me vino a la mente tras la lectura del texto de Hessel es una cierta sorpresa, no exenta de ternura, ante la ingenuidad del autor, que formula un texto cuajado de idealismo, entendido en el sentido de elevar los deseos a la categoría de realidad, por más que éstas refuten machaconamente sus tesis. Me sorprendió sobremanera que una persona con el currículo que autoproclama (no he tenido tiempo de comprobar la veracidad de su trayectoria), de miembro de la resistencia francesa y partícipe en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pudiera caer en un grado tal de subjetiva ingenuidad. La confesión en los primeros párrafos de su texto de haber pertenecido a la resistencia francesa (en el sector gaullista, una especie de derecha nacionalista), choca poderosamente con sus constantes apelaciones a la no violencia, que parece argumentar no tanto como estrategia de lucha, que podría ser discutible, como en cuanto a los principios. Es precisamente el tema de la violencia una de las cuestiones más espinosas que se pueden abordar en estos días, por cuanto la ideología dominante persigue con especial saña a toda persona que cuestione el monopolio de la violencia por parte del opresor. La experiencia histórica de la resistencia francesa no abunda precisamente en pro de sus tesis, por cuanto no fue precisamente de un modo no violento como se pudo derrotar al nazi-fascismo; Cualquier texto, histórico o novelado, de ese periodo de la historia, arroja la existencia de un grado importante de autodefensa violenta frente a la mucha más violenta ocupación por parte del fascismo, lo cual incluyó un cierto nivel represivo tras la liberación de Francia (ejecución de Laval, primer ministro de la Francia de Vichy, etc.). Incluso pretender que tal resistencia no hubo de cometer injusticia alguna supone una concepción idealista de la historia, que se forja por la acción de colectivos humanos con el correspondiente corolario de errores y subjetivismo. Para quienes nos reclamamos del marxismo, que es la parte más consecuente de la tradición humanista del pensamiento, en la medida en que pretendemos abolir la opresión no solo política sino también económica (léase explotación), el problema no es la elección de vías (pacífica o violenta), para la liberación de las gentes oprimidas, sino el análisis de cómo y por qué se produce la violencia, de modo que la observación histórica y cotidiana de la existencia de un mundo basado en la opresión violenta se convierte en una constatación dolorosa de la realidad, no como nos gustaría que fuera, sino como es en realidad. Las lecciones de la historia: Para no remontarnos a la prehistoria, debemos recordar como la acumulación originaria del capitalismo se basa en la explotación hasta el exterminio de las poblaciones indígenas de América, y a la mano de obra esclava de África. La experiencia colonial francesa e inglesa del siglo XIX (la llamada estrategia de las cañoneras), son pruebas históricas de cómo el interés económico se impone a sangre y fuego sobre los deseos e intereses de los pueblos La experiencia histórica demuestra machaconamente que el poder económico y político, cuando teme por la pérdida de sus privilegios, no duda ni un momento en acudir a la matanza en masa de la gente que ingenuamente pensaba que por ser más y tener razón iban a organizar el mundo de otra manera. Para no hacer excesivamente prolijo este texto, y refiriéndonos ahora a los proyectos emancipadores en una amplia acepción del término, la historia del siglo XX abunda en tal constatación: Invasiones norteamericanas en Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Granada (1983), Panamá (1989)…Golpe de estado en Chile en 1973 contra el intento de transformación pacífica e institucional de la sociedad de ese país. Asesinatos y desapariciones masivas en las dictaduras del Cono sur de América Latina en los años 70. Matanza masiva de comunistas en Indonesia en 1965, en Sudán en 1971. Golpe de estado de los Coroneles en Grecia en 1967, Guerra sucia a través de la red Gladio en Italia en la década de los 70, por no hablar de las cruentas guerras de liberación de Argelia y Vietnam, entre otras. Llegados a este punto, llama poderosamente la atención como el Sr. Hessel alude al “terrorismo” independentista argelino, y no menciona el terrorismo institucional practicado sistemáticamente por Francia contra el independentismo en ese país, practicado sobre todo por sus paracaidistas; basta consultar cualquier libro de historia para acreditar la feroz represión desencadenada contra la población argelina, con el apoyo entusiasta de la mayoría de organizaciones políticas de la metrópoli. Ya no puede ser ingenuidad sino fragilidad de memoria la alusión a la estrategia no violenta de Nelson Mandela, ocultando a un lector poco informado como en la lucha contra el régimen criminal del apartheid, ante la feroz represión del régimen, la población negra respondía con todas las formas de lucha que tenía a su alcance, y que el partido de Mandela, el Congreso Nacional Africano, sostenía una organización armada, la Lanza de la Nación, en su enfrentamiento con el régimen segregacionista. Solo cuando era insostenible dicho régimen (embargo internacional, hundimiento de la moneda, consecuencias de la guerra con Namibia…) , y ante una inminente insurrección popular, se saca en 1991 a un anciano Mandela de la cárcel para proclamarle tres años después Presidente de un estado sudafricano renovado, asegurándose, eso si, que el control del uranio, los diamantes y demás riquezas de ese país siguieran en manos de los de siempre. A día de hoy la mayoría de la población negra sigue marginada, sin poder acceder a una educación de nivel. La pobreza ronda el 60%, el desempleo alcanza al 35% de los habitantes y 12 de cada 100 sudafricanos están infectados de VIH. Igualmente, la alusión a la estrategia no violenta de Gandhi como único modo de lucha válido, hace que no pueda considerarse una casualidad la extraordinaria difusión del texto de Hessel. La historia de la India está marcada por la llamada “rebelión de los cipayos” (tropas indígenas al servicio de los británicos), que devino en la lucha anticolonial más importante del siglo XIX contra un imperio europeo, sobre el cual Carlos Marx escribió un artículo llamado “La rebelión india”, en la que saluda dicha lucha calificándola como levantamiento anticolonial. En muchos lugares, los cipayos fueron apoyados por un enorme movimiento rebelde de la población civil. Aunque se inició como una guerra de religión, en seguida se integró en una lucha más general por la liberación de la ocupación occidental. La violenta represión de la rebelión de los cipayos en 1857 constituyó un punto de inflexión en la historia del imperialismo británico en India. Marcó el fin de la Compañía de las Indias Orientales y de la dinastía mogola, las dos fuerzas que modelaron el país durante los últimos tres siglos. Dichas fuerzas fueron reemplazadas por una dominación directa del gobierno del Imperio británico. Y marca un doloroso camino hacia la independencia con episodios como los acorridos en 1919 por la promulgación de la Ley Rowlatt, mediante la cual se le confirió al Virrey extraordinarios poderes para reprimir cualquier acto que pudiese ser considerado como sedicioso, lo cual incluía el silenciar la prensa, detener a activistas políticos sin orden judicial y arrestar a cualquier persona que fuese sospechosa de rebeldía. En protesta se llamó a un huelga general en el país, la cual fue el inicio de un creciente descontento con el poder colonial. El 13 de abril de 1919 se produce la llamada Masacre de Amristsar, en Punyab, cuando el comandante militar británico ordenó disparar contra un grupo de 10.000 indios que se habían congregado en un jardín amurallado llamada Jallianwala Bagh, para celebrar un festival hindú desafiando la existencia de una orden marcial. Los muertos ascendieron a 379 y los heridos 1137, todo lo cual echó por tierra las esperanzas de la autonomía india y la buena voluntad de los indios hacia los británicos. Haría especialmente largo este artículo detenerse en todos los episodios de lucha y represión violenta acaecidas en el subcontinente en los casi 100 años anteriores a la independencia. Lo cierto es que, tras un movimiento de huelgas masivas que se inicia en 1942, con más de 100.000 detenidos y apaleamientos masivos de opositores y represión salvaje, es en 1947, estando el Imperio Británico en franca decadencia y desangrado tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el virrey Lord Mounbatten (pariente de la reina de Inglaterra), negoció y accedió a la independencia, no sin antes agitar las diferencias religiosas hasta conseguir dividirlo en dos estados, la India y Pakistán, a fin de contrarrestar la potencial fuerza económica de una India unida, lo que ocasionó desplazamientos masivos de población y tremendos episodios de violencia religiosa. Se abría paso la independencia formal asegurándose el encaje de los nuevos países en la estructura económica dominada por la nueva potencia hegemónica; los Estados Unidos; lo que ha dado en llamarse neocolonialismo. En cualquier caso, ¿Es el modelo indio, con sus cientos de millones de personas subalimentadas y analfabetas viviendo en la calle, al que hemos de aspirar? ¿Habrían aceptado pacíficamente los imperialistas una India soberana con un sistema político más o menos socialista? La experiencia paralela en el tiempo de Vietnam parece apuntar a que no. Es en este contexto en el que hemos de enmarcar el relativo éxito de la estrategia no violenta de Gandhi, que al fin y al cabo sirvió para alcanzar una independencia formal en la cual los intereses de las capas privilegiadas nativas y de las multinacionales estaban plenamente asegurados. En otros casos en los procesos emancipadores de los pueblos del llamado tercer mundo, cuando se ha planteado de modo institucional la construcción de proyectos emancipadores que contrariaban los interesas del imperialismo y las transnacionales, la respuesta última ha sido la eliminación física de las personas que encabezaban tales procesos; es el caso de Patricio Lumumba en el Congo y Thomas Sankara en Burkina Fasso, e incluso podríamos apuntar a la muerte en atentado de Martin Luther King en Estados Unidos, líder de la emancipación negra que también practicaba una estrategia no violenta. Y para quien entienda que en el siglo XXI se ha superado dicho esquema de violencia y represión, hemos de recordar golpes de estado como el fallido de Venezuela (2002), el de Honduras (2009), las invasiones de Iraq y Afganistán o la reciente agresión a Libia, para ilustrar como el poder sigue recurriendo sistemáticamente a la violencia para defender sus intereses. La Declaración Universal de Derechos Humanos: Hessel afirma en su texto haber participado en la redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, algo que tampoco hemos comprobado pero que, si es cierto, le honra. No pretendemos por tanto negar importancia histórica a dicho tratado, de relevancia capital en el mundo jurídico, con independencia de que, en la perspectiva del tiempo transcurrido desde 1948, hemos de constatar que gran parte de los principios consagrados en dicho texto ni se cumplen ni tienen perspectivas de cumplirse. Y ello es así por cuanto el cumplimiento de los tratados internacionales está al arbitrio de que exista un poder militar para hacerlos cumplir, y en según que casos. A este respecto, mientras se procesa por la Corte Penal Internacional a miembros del bando perdedor en la guerra de la ex Yugoslavia, el principal incumplidor de los derechos humanos, los Estados Unidos, con sus limbos legales como la prisión de Guantánamo, sus torturas sistemáticas, sus cárceles secretas y sus sistemática violación de las más elementales normas procesales, pena de muerte incluida, nunca somete a sus peones a proceso alguno. Persigue y ejecuta a sus opositores en todo el planeta mientras los asesinos del periodista José Couso, soldados del imperio, eluden tranquilamente las órdenes de busca y captura dictadas contra ellos. Tal vez por ello los redactores de la Declaración Universal de Derechos Humanos, o al menos la mayoría de ellos, más perspicaces que Stéphane Hessel, iniciaron dicho texto con un preámbulo en el que se reconoce el derecho a la rebelión, estableciendo textualmente “Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”. Parece ser que los redactores del texto tampoco se auto limitaban respecto a la no violencia. Pasa de puntillas el Sr. Hessel sobre como, cuando se debatía este tratado, la Unión Soviética y otros países intentaron sin éxito promulgar en paralelo una Declaración Universal de los Derechos Sociales, que consagrara los derechos de personas y pueblos frente a la miseria, la opresión y la explotación. Derechos que por su categorización como meramente cosméticos por los estados capitalistas son conculcados entonces y ahora, sistemáticamente, por el sistema dominante, arrojando el de sobra conocido panorama de miles de millones de personas sin educación ni sanidad, sin trabajo ni vivienda dignas, alta mortalidad infantil por enfermedades curables, menores trabajando en canteras, etnicidios, hambrunas… Porque la mención a este espinoso asunto; los derechos del pueblo, apartaba al autor de su guión de persona asombrada por una situación actual que no es sino consecuencia lógica del propio capitalismo. Sorprendente que una persona del nivel de los redactores de un Tratado Internacional de tamaña importancia esté sinceramente sorprendida de la evolución de la sociedad capitalista hacia un panorama de miseria e injustita generalizadas, cuando tantas personas llevan más de 150 años hablando de ello. ¿Socialismo? Algo ha oído hablar (que no se si leído) sobre el socialismo, aunque confiesa haberse decepcionado por las purgas estalinistas (sic). Con independencia de lo que cada cual piense sobre esta u otras cuestiones, lo cierto es que pasar de puntillas sobre las propuestas y análisis del socialismo es colocar a los potenciales destinatarios del texto de Hessel en la perspectiva de correr como un pollo sin cabeza. Podemos decirnos: Vale, ¡Ya estamos indignad@s! Y, ahora ¿Qué proponemos? Si consideramos que el modelo actual de sociedad no defiende los derechos de las personas, o al menos de la gran mayoría de ellas, no nos queda más remedio que analizar por qué y avanzar alternativas. De no hacerlo así nos vemos reducidos a ver el mundo como una película de Walt Disney con sus malvados y bondadosos. Si proponemos un modelo de participación y control del poder, el momento y lugar histórico donde tales principios se materializaron más cabalmente fue la Comuna de París (1871), donde la población se organizó distrito a distrito controlando todos los poderes, incluyendo judicatura y policía, fijando la línea política y económica y estableciendo el mandato imperativo y mecanismos permanentes de revocación de todos los cargos públicos y funcionarios. Tal experiencia, destruida por el poder tras una sangrienta represión (miles de ejecuciones y deportaciones), hizo que Karl Marx afirmara que eso era el socialismo. Despachar el socialismo como hace el Sr. Hessel es caer en la trampa de la propaganda, que ha hecho mover océanos de tinta distorsionando y demonizando sus análisis y propuestas. Podemos preguntarnos si no es normal que los dueños de las empresas y los bancos, que son a la postre los dueños de los medios de comunicación, van a invertir lo que sea necesario para desacreditar a la más importante corriente de pensamiento que cuestiona sus privilegios; lo extraño sería que hablaran bien. Por el contrario, esa misma propaganda equipara de un modo falsario capitalismo y libertad: Para el poder el concepto libertad es la facultad de despedir y explotar trabajador@s, desahuciar hipotecad@s, apalear y encarcelar opositores, expulsar inmigrantes… Solo es libertad el llamado “libre mercado”.Que el pueblo decida y planifique la economía para satisfacer las necesidades de la población es una idea subversiva propia de roj@s. Ahora, debemos organizarnos: La única propuesta que comparto del texto de Hassel es la necesidad de organizarnos, ante una realidad que no solo está podrida (ya lo está desde hace muchos años), sino que huele de tal modo que el hedor es insoportable. La movilización y organización de miles de personas frente a este estado de cosas a partir del 15 de mayo es un soplo de aire fresco, y la organización de asambleas a nivel local, para abordar y movilizarse respecto a las consecuencias sociales y políticas de una sociedad a todas luces injustas, desde todas las perspectivas; laboral, de género, medioambiental…, está creando unas redes de coordinación de personas que no existían desde hacía muchos años, al menos en estas tierras. La actitud del poder ante este fenómeno se está reflejando (¿Cómo no?) en la respuesta mediática. Como siempre que surge algo que puede potencialmente cuestionar el status quo, el sistema responde intentando integrar al movimiento, para desvirtuar los aspectos incompatibles con el capitalismo, o bien ejerciendo la represión. Parece que se está ensayando una combinación de ambos factores, y la prensa convencional se ha dividido, como el policía bueno y el policía malo, entre quienes de un modo paternalista “comprenden” el fenómeno, y quienes piden mano dura. Hemos visto y veremos apaleamientos como el de Plaza de Catalunya, o tal vez algo peor, y también propuestas parlamentarias de “transparencia”, alegaciones contra la corrupción, etc. Todo con tal de evitar que nos demos cuenta que la realidad no admite parches, y que el único camino para responder a las preocupaciones de l@s indignad@s es superar el propio sistema capitalista, edificada sobre la miseria y la explotación de la mayoría de la población, algo que tal vez sea demasiado radical para el propio Sr. Hassel.

domingo, 17 de marzo de 2013

Bueno, una más y sin novedades tenemos las manis estandarizadas, recorrido ,discurso, solfonica y a casa. Se queremos conseguir algo con este plan lo tenemos crudo, se nos va a enquistar la cosa. Hace tiempo que ya no me creo lo de queremos todo y lo queremos ya. Es necesario la coordinación de las destistas organizaciones, asambleas populares, colectivos, gremios y movimentos con la firme convicción del enfrentamiento sólo así haremos caer este gobierno, los primeros interesados en que sigamos con el discurso de la no violencia son los que nos amenazan en las calles y son perfectamente conscientes que sólo así nos podrán frenar. Se cambiamos de discurso y actitud les obligaremos a cometer errores y esos errores serán los que nos liberarán de la opresión a que nos vemos sometidos, sus errores serán nuestros aciertos.RiseUp.
En una lucha no puede haber obediencia ni miedo hacia tu oponente y se lo ay deja de ser una lucha. lo que vemos hoy en nuestras calles es un engaño a lo cual no se le puede llamar lucha pues se sustenta en una obediencia total y absoluta hacia unos poderes que nos oprimen a diario.RiseUp.

viernes, 15 de marzo de 2013

Mis silencios no son indeferencia son miedo a decirte lo que siento.

viernes, 8 de marzo de 2013

Se supieras leer mis ollares sabrías lo cuento te quiero.

lunes, 18 de febrero de 2013

Violencia

Hoy día, mientras en las calles arden contenedores y en los parlamentos arden conquistas democráticas, lo políticamente correcto es condenar la violencia. Puede que la violencia sea siempre violencia, pero los motivos de su utilización no son siempre éticamente iguales. No es la misma la violencia que se utiliza para abusar y agredir que la que se utiliza para defenderse de la agresión y del abuso. No es la misma la violencia nacida del racismo y de la discriminación que la que nace de la lucha contra ambos. No es la misma la violencia que se ejerce para imponer los intereses propios que la que se utiliza para defender el interés común. No es la misma la violencia que condena a la necesidad extrema que la que lucha desesperadamente por salir de ella. Pero de todas las violencias, la peor es la de guante blanco: la ejercida desde el poder en favor de intereses particulares y al amparo de una falaz legitimidad democrática. La de gobiernos que, lejos de garantizar el derecho a la manifestación pacífica, gasean sistemáticamente a quienes tratan de ejercerlo para no sentirse cómplices de la injusticia; la de "representantes" de oídos sordos que no se atreven a asomarse siquiera a la ventana de su parlamento para ver que, desde hace ya tiempo, gobiernan de espaldas a una ciudadanía cada vez más desesperada; la violencia de estar mintiendo reiteradamente a esa ciudadanía y de escamotearle un referéndum para pronunciarse sobre pactos que la comprometerán durante largos años y que están siendo firmados en su nombre por gobiernos colaboracionistas de muy dudosa legitimidad democrática; la violencia de haber dejado a 30.000 personas sin hogar durmiendo entre cartones otro invierno más; la violencia de haber situado ya al 21% de la población del país bajo el umbral de la pobreza; la violencia de condenar a una generación al paro, a la emigración, o a la miseria de ser contratado por 500 euros y acribillado a impuestos; la violencia de cortar el suministro eléctrico a las familias mientras se subvenciona a fondo perdido a la banca; la violencia de que para ver cumplido el derecho fundamental a la vivienda haya que hipotecarse de por vida con los lobbies de la ingeniería financiera; la violencia de estar desmantelando el Estado social y democrático para pagar la insensatez de los políticos y el descontrol de la especulación; la violencia de estar enajenando la riqueza y la soberanía nacional ante la sumisión y el miedo de sus verdaderos dueños. Ésa es la violencia que hay que condenar, la impune violencia de guante blanco, la violencia impoluta de los hipócritas que callan sabiéndose cómplices de un sistema que produce a manos llenas miseria, explotación, desigualdad, colonialismo, guerra y muerte, y que, sin embargo, hacen un consternado gesto de repulsa cuando ven volar una piedra o arder un contenedor de basura. La Violencia, en su sentido original y etimológico, es una fuerza vital, un ímpetu: la fuerza que sustenta una idea, un argumento, un acto, un cuerpo, un estado, incluso una virtud. Violencia (Βία) era en la antigua Grecia una divinidad primigenia, que en las laderas del Acrocorinto compartía santuario con Ananke, la Necesidad; "conciliando violencia y justicia" ("βίαν τε και δίκην συναρμόσας") forjó Solón las leyes de la Democracia; y no olvidemos nunca que, en el fondo, la Justicia no es sino una violencia que trata de imponerse sobre el abuso y la desigualdad, una violencia que hay que hacerse a uno mismo para obrar conforme a la verdad y dando a cada cual lo que merece. Es el uso de la fuerza, y no la fuerza misma, lo que la ética debe juzgar. Condenar la violencia siempre parecerá "políticamente correcto", pero mucho cuidado con la demagogia.

domingo, 17 de febrero de 2013

martes, 12 de febrero de 2013

Admitir que se debata y apoyar no es lo mismo. Es una pequeña limosna y mas teniendo en cuenta la situación interna que atraviesan.Al final prevalecerá su voluntad y todos sabemos cual es.